Que el turno se agende solo

La mayoría de los sistemas de turnos resuelven la parte fácil: una pantalla donde el cliente carga sus datos. La parte difícil es la persona que no quiere llenar un formulario y llama por teléfono, que sigue siendo la mayoría.

Agendar de verdad, no anotar

Sonora AI consulta tu agenda real durante la llamada, ofrece los horarios que están libres de verdad y deja el turno reservado antes de cortar. Después le confirma al cliente.

También lo reprograma y lo cancela: encuentra el turno original por el número desde el que llaman y lo mueve, sin que intervenga nadie de tu equipo.

Por dónde entra el cliente

Por un link o un QR, que podés poner donde ya estás: WhatsApp, la bio de Instagram, la factura, la vidriera. No hace falta que el cliente instale nada ni que se registre.

Si tenés un número y querés que Sonora atienda ahí, existe el plan telefónico. Pero el link es lo que se puede poner a funcionar hoy, sin trámites.

Contra tu agenda, no contra una copia

El problema de la mayoría de los sistemas automáticos de turnos es que trabajan sobre su propio calendario y después hay que conciliarlo con el real. Ahí aparecen los turnos duplicados y los horarios que se ofrecieron cuando ya estaban ocupados.

Sonora AI consulta la agenda que ya usás en el momento de la llamada. Si un horario se ocupó hace cinco minutos, no lo ofrece.

Confirmar y recordar

Después de agendar, Sonora AI le manda la confirmación al cliente por WhatsApp o SMS con la fecha, la hora y la dirección. Es el mismo mensaje que hoy alguien escribe a mano, o que no se manda nunca.

El turno que se confirma se olvida menos. No es una promesa sobre ausentismo — es simplemente que la persona tiene el dato en el teléfono en vez de en la memoria.

El que llama por teléfono no quiere un formulario

Una parte de tus clientes va a entrar por la web y llenar lo que le pongas adelante. La otra parte llama, y es la que hoy se pierde cuando no hay nadie: gente mayor, gente con las manos ocupadas, gente que está manejando, y gente que simplemente prefiere que le contesten.

No es una cuestión de edad ni de costumbre. Es que hablar es más rápido que escribir cuando lo que se quiere es un turno para el martes a la tarde.

Cuando hace falta una persona

No todo se resuelve solo, y forzarlo es lo que hace que un sistema automático se vuelva insoportable. Si la consulta se sale de lo que Sonora AI sabe, no improvisa.

En los planes telefónicos transfiere la llamada en vivo. En los planes web toma el mensaje con el número para devolver el llamado, porque una llamada web no se puede pasar a un teléfono — es una limitación real y está dicha acá para que no aparezca de sorpresa.

Lo que ves después

Cada llamada queda con un resumen de qué pidió la persona, si el tema quedó resuelto y la transcripción completa. Los turnos agendados aparecen con los datos de quien llamó.

Cuando alguien deja un mensaje, lo ves con el número para devolver el llamado — no es un audio para escuchar entero.