El teléfono del consultorio no puede quedar sin atender

Un paciente que llama a las 20:30 y no encuentra respuesta no vuelve a llamar más tarde: llama al consultorio de la otra cuadra. La llamada perdida no queda registrada en ningún lado, y por eso es la más fácil de subestimar.

Las llamadas se pierden cuando nadie está mirando

La recepción de un consultorio atiende bien mientras hay alguien en el mostrador. El problema es el resto: la hora del almuerzo, el rato en que la secretaria está con un paciente, la tarde del sábado, y todo lo que pasa después de las siete. Son las horas en las que un dolor de muela se vuelve urgente y en las que la persona busca cualquier consultorio que atienda.

No hace falta un sistema para saber que pasa: alcanza con mirar cuántas llamadas entran fuera del horario de atención y cuántas de esas se convirtieron en un turno.

Qué hace Sonora AI cuando suena a las 20:30

Contesta al primer tono. Responde con tus horarios, tus servicios y lo que cubre cada obra social que aceptás. Si el paciente quiere un turno, consulta tu agenda real y lo deja agendado en la misma llamada — no toma un mensaje para que devuelvas el llamado al día siguiente.

Si la consulta es algo que Sonora no sabe, no lo inventa: te lo deja anotado con el número para devolver el llamado. Y si es una urgencia, la deriva según el criterio que definas.

No cambia nada de cómo trabajás hoy

En el plan web no se toca tu línea. Es un link y un QR: en la vidriera para el que pasa cuando ya cerraste, en la sala de espera para agendar el próximo turno mientras esperan, en tu bio de Instagram. No migrás nada y no tocás tu teléfono.

Si más adelante querés un número propio existe el plan telefónico, pero no es por donde se empieza.

Obras sociales y prepagas, antes de dar el turno

La pregunta que más se repite en un consultorio no es por el horario: es si tomás determinada obra social o prepaga. Contestarla mal cuesta un turno que después se cae, y contestarla tarde cuesta el paciente.

Sonora AI confirma la cobertura contra la lista que vos definís antes de agendar. Si la obra social no está, lo dice en la llamada en vez de dejar que la persona se entere cuando llega al mostrador.

El mismo criterio vale para lo que todavía no está cargado: si no lo sabe, no lo inventa. Te queda anotado con el teléfono para devolver el llamado.

Qué ves vos después de cada llamada

Cada llamada queda con un resumen de qué necesitaba la persona, si el tema quedó resuelto y la transcripción completa. Los turnos aparecen con el nombre y el teléfono de quien llamó.

Sirve para dos cosas distintas: saber qué pasó con un paciente en particular, y ver de qué llama la gente cuando no hay nadie atendiendo. Lo segundo suele ser más útil de lo que parece.

Lo que no hace

Sonora AI no reemplaza a tu recepción. La complementa: agarra las llamadas que hoy se pierden, que son las de la noche, el fin de semana y los ratos en que la línea está ocupada. La persona que atiende en el mostrador sigue siendo la que mejor atiende a quien está enfrente.